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Encuesta Ring: 22% de productores reportan afectación severa

  • Foto del escritor: Yonnatan Santos Preste
    Yonnatan Santos Preste
  • hace 1 día
  • 2 Min. de lectura

La falta de lluvias y las altas temperaturas del verano comienzan a sentirse con fuerza en buena parte del país. Así lo confirma la última encuesta de la Red de Información Nacional Ganadera (RING), elaborada por el Instituto Plan Agropecuario, correspondiente a enero–febrero y respondida por 430 productores vinculados a la institución.


El informe señala que el verano transcurre con precipitaciones escasas y muy dispares, sumadas a días ventosos y de elevadas temperaturas. El impacto es claro en la disponibilidad de forraje: a nivel país, los productores con más de 5 cm de campo natural bajaron de 85% a 60%, mientras que reaparecen situaciones críticas, con 9% por debajo de 3 cm.


La situación es sensiblemente más compleja en las zonas Centro, Sur y Este. Allí, el 17% de los productores reporta disponibilidades menores a 3 cm y 42% se ubica entre 3 y 5 cm, lo que refleja una caída marcada en la oferta de pasto. En contraste, el Litoral Norte, Norte y Noreste presentan un escenario más favorable, con 72% de los productores por encima de los 5 cm.


También se deterioró la calidad del forraje: solo el 40% de los productores la califica como buena o muy buena, frente al 79% registrado en noviembre-diciembre. En las zonas más afectadas, apenas 16% reporta buena calidad.


El déficit hídrico no solo impacta en el pasto. El 22% de los productores declara una afectación severa o extrema en sus establecimientos, mientras que solo 9% no percibe consecuencias. En respuesta, las principales medidas adoptadas han sido destete temporario (18%), acondicionamiento de aguadas (14%), suplementación (13%) y venta de animales (12%).


Aunque el rodeo de cría mantiene, en general, una condición corporal aceptable, el informe advierte que la heterogeneidad es elevada y que la evolución dependerá de las lluvias de las próximas semanas. En un contexto donde el agua y la sombra siguen siendo desafíos estructurales en muchos predios, la falta de precipitaciones vuelve a poner a prueba la planificación forrajera y la capacidad de reacción de las empresas ganaderas.




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