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Vacas lecheras pueden dejar de producir 1kg de grasa y 3kg de proteína si pasan 41 días sobre 10cm de barro

  • Foto del escritor: Yonnatan Santos Preste
    Yonnatan Santos Preste
  • 17 oct
  • 4 Min. de lectura

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El efecto del barro en la producción y la salud de las vacas, la incidencia de la época de parto en los resultados económicos y ambientales, el sistema de manejo de pastoreo 3R y su aplicación web, las pasturas perennes y especies nativas ideales para pensar en el alimento y la sombra del ganado, fueron los ejes de una nueva jornada de porteras abiertas de lechería de INIA.


Más de 400 productores, técnicos, estudiantes y referentes participaron de la actividad desarrollada en INIA La Estanzuela, en la que se compartieron avances, resultados y tecnologías desarrolladas por el instituto para el sector lechero.


El recorrido de la jornada tuvo tres paradas, una de ellas centrada en el estudio realizado por INIA sobre los efectos productivos y sanitarios del barro en las vacas. Desde el mismo ensayo donde se realizó la investigación, técnicos del instituto explicaron que, durante 41 días, asignaron 39 vacas Holando con la misma dieta a tres tratamientos de barro distinto. En este contexto, analizaron la producción de leche individual, la producción corregida por sólidos de vacas sanas, el total de leche remitido por todas y los kilos de grasa y proteína. También identificaron los casos de mastitis clínica.


A nivel productivo, entre los resultados más relevantes obtenidos se observó que, en una situación con 10 cm de barro comparada con una sin barro, se pierden en promedio un kilo de grasa y tres kilos de proteína por animal. A nivel sanitario, el estudio arrojó que con apenas 16 cm de barro ya es posible observar efectos en la salud de la ubre y que las vacas en el barro tienen más posibilidades de enfermarse de mastitis clínica y subclínica debido, principalmente, a los niveles de suciedad de ubre, indicadores de inflamación y estrés, y no tanto a microorganismos ambientales.


“El barro es uno de los problemas ambientales de la lechería y afecta la producción, la calidad y la salud de las vacas. Observamos su incidencia en los litros de leche, en los kilos de grasa y en los kilos de proteína, que son los dos sólidos que conforman el precio, por lo tanto, el productor recibiría un menor precio si no lo atiende, además de tener mayor cantidad de vacas enfermas con mastitis”,

explicó al público el investigador del Sistema Lechero de INIA, Alejandro La Manna.


En materia de prevención de la mastitis, la técnica de INIA Tatiana Morales y Elena de Torres de Facultad de Veterinaria, presentaron algunos indicadores disponibles para hacer una adecuada gestión de la salud de ubre, tomando como ejemplo su aplicación en el manejo rutinario del tambo de INIA La Estanzuela, y una estimación de las pérdidas económicas que ocasiona esta enfermedad a nivel predial.


Durante la jornada también se presentaron los resultados de dos años de ejecución de un proyecto INIA que busca comparar a nivel de sistemas lecheros pastoriles los efectos de modificar la época de partos. Según explicaron los investigadores, conformaron tres grupos de 20 vacas Holando, cada uno con distinta época de parición (otoño: marzo-mayo; invierno: junio-agosto; extendido: marzo-octubre), cada uno con un área exclusiva de pastoreo con igual carga.


Entre los datos más relevantes, el equipo de investigación identificó diferencias interesantes a favor de la concentración de los partos en invierno. “Si bien no hubo diferencias significativas en el ingreso o gasto de alimentación por área entre tratamientos, el margen de alimentación fue casi 8% superior en el tratamiento de parición en invierno respecto al extendido, y un 3% superior en el de invierno respecto al de otoño”, explicó el tesista de doctorado Diego Ubios.


En los tres tratamientos la producción de sólidos por hectárea fue similar, “lo que confirma que, a través de una planificación ajustada de la alimentación, es posible alcanzar producciones de sólidos altas y estables entre años, aún con condiciones climáticas desafiantes como las sufridas en los dos años de ejecución del proyecto”, explicó Ubios.


En relación a esto, los técnicos de INIA Nicolás Baraibar y Marcelo Pla presentaron el sistema de gestión de pasto 3R desarrollado por el instituto, y su correspondiente aplicación 3R web, mostrando ejemplos concretos a partir de datos tomados directamente del campo. Ambos hicieron hincapié en las ventajas de contar con un sistema de soporte para la toma de decisiones en un proceso que es crucial para la planificación de la alimentación en un tambo pastoril como lo es la gestión del pasto.


El recorrido continuó en una parada en la que los asistentes pudieron conocer más sobre intersiembras de especies megatérmicas, como el Paspalum INIA Sepé, con especies templadas como el raigrás anual. “INIA hace dos o tres años está estudiando cómo armar mezclas de estas especies, cómo manejarlas y fertilizarlas con nitrógeno, y qué tipo de cultivar usar para que ambas especies coexistan, de forma que el productor pueda diversificar sus pasturas y tener forraje en invierno y en verano”, explicó el investigador de INIA, Fernando Lattanzi.


La actividad culminó con una visita a un monte sembrado en la Unidad Experimental de Lechería de INIA La Estanzuela con especies nativas, donde el instituto está generando información sobre el uso de estas especies en montes de sombra para el ganado, sabiendo que contribuyen a conservar la biodiversidad nativa y los servicios ecosistémicos.


“La plantación de árboles nativos, especialmente los originarios de cada región, es una estrategia ganar-ganar para los sistemas lecheros, ya que aportan hábitat para la fauna nativa, incrementan la biodiversidad silvestre y cubren la necesidad de sombra para el ganado”, valoró el investigador de INIA, Oscar Blumetto, quien compartió con el público el proceso de instalación del monte y sugerencias de manejo y control basadas en la experiencia acumulada allí.


La jornada también fue oportuna para la presentación de la nueva directora del Sistema Lechero de INIA, Sofía Stirling, quien destacó que “la actividad llega en un momento clave para el instituto, dado que estamos en avanzando en la definición del Plan Estratégico para el próximo quinquenio y de las líneas de investigación que marcarán la agenda del sector”. Stirling subrayó que el área trabajará para “generar ciencia de calidad que se transforme en soluciones prácticas y útiles para los productores”. Para lograrlo concluyó que “INIA necesita estar cerca y conocer de primera mano la realidad del campo, para avanzar juntos hacia sistemas lecheros cada vez más productivos, sostenibles y resilientes”.

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