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Momento Ganadero: la baja se pronunció en el inicio de semana

  • Foto del escritor: Yonnatan Santos Preste
    Yonnatan Santos Preste
  • hace 20 horas
  • 2 Min. de lectura

El mercado ganadero transita días de ajuste y señales cruzadas, en un escenario donde la firmeza que caracterizó buena parte del verano comienza a dar paso a una mayor cautela por parte de la industria y a una postura más selectiva de los productores.


En el arranque de la semana, las plantas frigoríficas trasladaron a los consignatarios una corrección a la baja en las referencias para el ganado gordo, particularmente en la categoría de novillos. Las propuestas se ubican en el eje de los US$ 5,20 por kilo, con negocios puntuales que logran sostener algún centavo adicional en lotes bien terminados. En vacas, las referencias también ajustan, aunque se mantienen en niveles relativamente altos en términos históricos, siendo US$ 4,80 la referencia ofrecida.


Este movimiento no ha sido convalidado de forma generalizada. En el campo se percibe una postura más firme, con productores que, en muchos casos, prefieren esperar antes que aceptar valores que consideran transitoriamente presionados. Sin embargo, también aparece una oferta que responde a necesidades concretas —carga de campos, flujo financiero o planificación de otoño—, lo que mantiene cierta dinámica comercial, aunque con menor volumen de operaciones cerradas.


Desde el lado de la industria, el ajuste en las referencias parece responder a varios factores. Por un lado, una recomposición de márgenes tras varias semanas de fuerte actividad y valores sostenidos. Por otro, una lectura más prudente del mercado internacional, donde si bien la demanda se mantiene activa, aparecen señales de mayor competencia y precios algo más estabilizados.


En este contexto, la faena continúa en niveles elevados, aunque mostrando signos de moderación respecto a los picos de febrero. La industria sigue operando con fluidez, pero con una mayor selectividad en la compra, priorizando calidad, terminación y cumplimiento de especificaciones.


Los novillos continúan siendo el eje de la actividad, tanto por volumen como por interés industrial, en un momento donde los corrales también comienzan a tener mayor incidencia en la oferta. A su vez, las vaquillonas ganan participación, acompañando una estructura de faena que sigue siendo intensa, pero algo más equilibrada.


Hacia adelante, el mercado parece encaminarse a un período de mayor negociación, donde ni la industria logra imponer plenamente las bajas, ni los productores sostienen de forma homogénea las expectativas previas. Ese punto intermedio será clave para definir el ritmo de negocios en las próximas semanas.


Con el otoño a punto de instalarse, las decisiones comerciales comenzarán a estar cada vez más ligadas al estado de los campos, la disponibilidad forrajera y la planificación de los sistemas productivos. En ese marco, el mercado ganadero uruguayo vuelve a mostrar su dinámica característica: ajusta, negocia y busca, una vez más, su punto de equilibrio.



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