Incertidumbre, clima y oportunidad: claves de una zafra desafiante para los cultivos de invierno
- Yonnatan Santos Preste
- 30 jun
- 3 Min. de lectura

Martín Maccio, referente del Departamento de Insumos de Zambrano & Cía., analizó el desarrollo de la zafra de cultivos de invierno 2025, marcada por un arranque prometedor tras la excelente cosecha de soja, pero con un avance condicionado por factores climáticos y la incertidumbre del mercado internacional de fertilizantes.
“La cosecha de soja fue muy buena, con altos rendimientos, cosecha rápida y sin grandes gastos extras. Eso permitió un buen comienzo para la implantación de cultivos de invierno”, explicó Maccio, subrayando que las primeras siembras —especialmente de colza y carinata— se realizaron en tiempo y forma, gracias a la buena condición de las chacras.
Sin embargo, a medida que avanzó mayo y especialmente durante junio, las lluvias frecuentes y la *escasa oreada* comenzaron a generar atrasos en las siembras, con implantaciones más dificultosas y necesidad de resiembras en varias zonas.
“Aunque se esperaba un área récord de colza y carinata, hoy hay dudas de si se alcanzará ese nivel. Lo que sí está claro es que el área será mucho mayor que en 2024. Pero las condiciones climáticas han complicado el ritmo y la calidad de implantación”, sostuvo.
Atrasos, barro y cambios de cultivo
Según Maccio, si bien las siembras tempranas tuvieron buenas implantaciones y ya comenzaron con aplicaciones de nitrógeno, herbicidas y fungicidas, las sembradas durante junio presentan problemas de implantación, especialmente en suelos con aneamiento.
“No hubo una oreada suficiente, los campos están saturados. En algunos casos, la población de plantas es justa. Habrá que ver en los próximos días si levantan”, indicó.
En paralelo, productores que enfrentaron fallas de implantación optaron por resembrar con gramíneas como cebada o trigo. Esto podría derivar en un ajuste del área final destinada a oleaginosas.
“Si el tiempo no mejora en el arranque de julio, mucha gente va a inclinarse por trigos de ciclo corto como último recurso para completar el área de invierno”, estimó.
Fertilizantes en alza: la geopolítica le pega al campo
Uno de los factores que más impactó en esta zafra fue el aumento del precio de los fertilizantes, sobre todo los nitrogenados, a raíz de las tensiones bélicas entre Irán e Israel* y la continuidad del conflicto entre *Rusia y Ucrania*.
“El nitrógeno fue el que más se encareció, con subas cercanas a los 100 dólares por tonelada. Justo cuando se necesitaba para verdeos y cultivos en etapas iniciales”, señaló Maccio.
La volatilidad de precios movilizó al mercado. Muchos productores que aún no se habían abastecido, se vieron forzados a comprar rápidamente. Desde Zambrano & Cía., el equipo de insumos mantuvo contacto diario con importadores, para garantizar abastecimiento y precios competitivos.
“No hubo problemas de stock, pero sí un fuerte impacto en costos. Y como es un insumo que se necesita ya, hubo una reacción inmediata de los productores”, detalló.
Una respuesta rápida y cercana
Frente a este escenario complejo, Zambrano & Cía. actuó con agilidad. Según Maccio, el foco estuvo en acompañar al productor, anticiparse a los movimientos del mercado y asegurar condiciones comerciales adecuadas.
“Nuestra prioridad fue mantener diálogo constante con proveedores, resolver la demanda inmediata de urea, y prepararnos para lo que viene: la planificación de cultivos de verano y el paquete de agroquímicos”, explicó.
De cara al segundo semestre, el área de insumos de la firma ya está atenta al posible impacto de los fletes en los agroquímicos para verano, más que a subas del producto en origen.
“Queremos estar bien posicionados, no solo en volumen, sino en condiciones comerciales. Esa es la forma de trasladar valor real al productor que se acerca a Zambrano”, cerró Maccio.






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