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CAF respaldó a Conaprole y pidió sensatez ante el conflicto sindical por el cierre de la planta en Rivera

  • Foto del escritor: Yonnatan Santos Preste
    Yonnatan Santos Preste
  • 4 ago
  • 2 Min. de lectura
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En medio del conflicto sindical generado por el anuncio del cierre de la planta de Rivera, Cooperativas Agrarias Federadas (CAF) expresó su firme respaldo a su socia, la Cooperativa Nacional de Productores de Leche (Conaprole), y alertó sobre las consecuencias que pueden derivarse si no se prioriza el diálogo y el interés colectivo.


La decisión de cerrar la Planta 14 de Rivera, donde actualmente se procesa leche fresca, responde —según detalló la cooperativa— a una necesidad estratégica basada en la caída del consumo de leche fluida, que lleva una disminución del 6% anual sostenido en la última década. Esta situación obliga a ajustar la producción a los nuevos hábitos del mercado, apuntando a una mayor eficiencia sin dejar trabajadores en el camino.


De hecho, la cooperativa ofreció reubicar al 100% del personal afectado —entre 20 y 22 personas— o, en su defecto, facilitar el acceso a un seguro de desempleo especial. A pesar de esta propuesta, las medidas sindicales escalaron de forma desproporcionada, con afectaciones a la operativa habitual de la empresa y, por extensión, a toda la cadena lechera nacional.


Desde CAF advierten que, cada vez que se generan conflictos de esta magnitud, se profundiza la pérdida de participación de la leche fresca en las góndolas, generando impactos difíciles de revertir incluso a mediano plazo. En este escenario, vale recordar que Conaprole ha invertido fuertemente en un plan de marketing nacional orientado a reposicionar la leche en la mesa de los uruguayos, como parte de una estrategia a cinco años. Sin embargo, ese esfuerzo se ve comprometido cuando no se asegura el normal abastecimiento del producto al consumidor.


Actualmente, Conaprole procesa leche fluida en dos centros: el Centro Industrial Montevideo (CIM) y la Planta 14 en Rivera. Mientras el primero opera con tecnología moderna y eficiente, la planta ubicada al norte del país requiere una importante inversión en actualización y mantenimiento. La cooperativa estima que centralizar la producción en el CIM representará un ahorro de 1,5 millones de dólares anuales, recursos que pueden reinvertirse en mejoras para el conjunto de los productores y socios.


Hoy, Conaprole agrupa a 1.800 empleados directos, 250 trabajadores zafrales y 1.350 socios cooperativos. En un contexto donde la cantidad de tambos ha disminuido, la cooperativa ha sostenido los puestos laborales gracias a un notable aumento de la productividad y de la eficiencia de los sistemas lecheros, logros que —según CAF— deben valorarse y protegerse.


“Conaprole es desde hace más de 89 años un pilar de la agroindustria uruguaya. Contribuye a la sostenibilidad de la agricultura familiar y genera empleo de calidad en todo el país. Por eso, decisiones estratégicas como esta no deben leerse en clave de ajuste o retroceso, sino como parte de una adaptación responsable a un nuevo escenario económico y de consumo”, subrayaron desde CAF.


El mensaje final apunta a recuperar el sentido común y el espíritu cooperativo que dio origen a instituciones como Conaprole. Desde CAF apelaron a la responsabilidad y al diálogo sensato como única vía para resolver este tipo de controversias sin poner en riesgo el futuro de una de las principales empresas agroindustriales del país.


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