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Entre la escasez y la firmeza: el mercado del gordo toma temperatura de invierno

  • Foto del escritor: Yonnatan Santos Preste
    Yonnatan Santos Preste
  • 16 jun
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 17 jun

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Con un mercado que parece responder con precisión quirúrgica a la ley de oferta y demanda, el ganado gordo transita la mitad de junio con firmeza en los valores y una clara contracción en la oferta.


Así lo analizó Facundo Schauricht, del departamento de haciendas de Zambrano y Cía., quien explicó que el escenario actual está marcado por la baja oferta de los ganados de campo natural y una incipiente —aunque aún limitada— aparición de animales provenientes de verdeos.


"La demanda está por encima de la oferta, y por eso los precios suben", afirmó. Las referencias confirman esa lectura: por un novillo bien terminado, las plantas están pasando entre US$ 4,80 y US$ 5, mientras que las vacas se ubican entre US$ 4,60 y US$ 4,80. La disparidad es notoria entre plantas, con diferencias de hasta 20 centavos por el mismo lote, algo que también refleja las diferentes exigencias de terminación y peso, así como la composición de la demanda.


La faena de la semana pasada fue de 42.586 cabezas, un volumen que refleja la baja oferta, aunque también se vio afectada por paros sindicales. En este sentido, Schauricht expresó una mirada crítica sobre las medidas de fuerza que paralizan toda la industria: “Uruguay pierde con cada paro. La solidaridad debería pensarse en otros términos: trabajar, producir y canalizar esa energía en apoyo concreto por ejemplo con la familia de ese trabajador, no en frenar toda la cadena”.


Más allá del ruido sindical, la tendencia comercial muestra firmeza. El abasto empuja con fuerza, especialmente por vaquillonas y novillitos. Hacia adelante, Schauricht visualiza un cambio en el flujo de oferta hacia fines de julio, cuando empiecen a salir los ganados de encierro. “Hay muchas plantas que se abastecen del corral, pero otras no tienen nada. Eso va a seguir marcando diferencias”, indicó. De todos modos, no cree que haya espacio para especular con los precios, sobre todo porque el invierno está encima y muchos productores no dudan en vender lo poco que tienen terminado o en condiciones de negocio.


“El invierno siempre llega”, sentenció. "Y cuando asoma, no hay margen: se vende lo que hay, se aprovechan los valores y se alivian los campos antes de que pese el frío".


 
 
 

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